Los edificios no residenciales con más de 10 plazas de parking tendrán que incorporar puntos de recarga eléctrica

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Coche en un punto de recarga eléctrica

Como novedad respecto al marco reglamentario vigente, la Directiva de la eficiencia energética revisada promueve la electro-movilidad estableciendo los requisitos mínimos que han de reunir los edificios con más de diez plazas de aparcamiento con vistas a introducir puntos de recarga para los vehículos eléctricos. En los edificios no residenciales nuevos y los edificios no residenciales sujetos a reformas de importancia, se requerirá la instalación de al menos un punto de recarga, y de infraestructura de conductos que permita la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, al menos uno por cada cinco plazas de aparcamiento.

La Directiva fomenta la eficiencia energética y aspira a aumentar el ahorro de energía en el sector de la construcción. Además, prevé una actualización de las normas en vigor que tenga en cuenta los recientes avances tecnológicos.

Es crucial intensificar la renovación del parque inmobiliario de la UE en los próximos años a fin de aumentar su rendimiento energético. El nuevo marco simplificado cubrirá la velocidad, la calidad y la eficacia de la renovación de los edificios, con el objetivo a largo plazo de evolucionar hacia la descarbonización de los edificios.

A resultas de ello disminuirá el consumo de energía de los edificios en la UE, que actualmente asciende al 40 % del total de energía, con lo que se contribuirá de forma significativa a alcanzar los objetivos de eficiencia energética de la UE para 2020 y 2030.

Los Estados miembros deberán ahora establecer estrategias de renovación a largo plazo encaminadas a que la inversión en renovación del parque inmobiliario nacional vaya dirigida a lograr un parque inmobiliario descarbonizado y de elevada eficiencia energética a más tardar en 2050. En sus decisiones de inversión, los Estados miembros tendrán que prestar especial atención a los mecanismos destinados a fomentar la participación de las pymes, poner el punto de mira en los edificios menos eficientes desde el punto de vista energético y reducir los riesgos que perciben los inversores en las operaciones de eficiencia energética.

Como novedad respecto al marco reglamentario vigente, la Directiva revisada promueve la electro-movilidad estableciendo los requisitos mínimos que han de reunir los edificios con más de diez plazas de aparcamiento con vistas a introducir puntos de recarga para los vehículos eléctricos. En los edificios no residenciales nuevos y los edificios no residenciales sujetos a reformas de importancia, se requerirá la instalación de al menos un punto de recarga, y de infraestructura de conductos que permita la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, al menos uno por cada cinco plazas de aparcamiento.

Los Estados miembros establecerán los requisitos para la instalación de un número mínimo de puntos de recarga en todos los edificios no residenciales con más de veinte plazas de aparcamiento para 2025.

La Comisión diseñará un indicador de aptitud para aplicaciones inteligentes con el fin de calcular la capacidad de los edificios de adaptar su funcionamiento a las necesidades de sus inquilinos.

Se simplificarán las inspecciones de las instalaciones de calefacción y aire acondicionado de los edificios. La nueva legislación reconoce la competencia de los Estados miembros para establecer las medidas de inspección adecuadas y la frecuencia de las inspecciones. El umbral uniforme para todas las inspecciones será de 70 kW. Además, se realizaría un estudio de viabilidad para considerar la introducción de inspecciones de los sistemas de ventilación independientes. Con el fin de simplificar el proceso de aumento de la eficiencia energética y racionalización de los costes de las inspecciones, se podrán introducir alternativas eficaces, tales como asesoramiento.

Los edificios deberán estar equipados con sistemas de automatización y control de aquí a 2025 solo cuando se considere técnica y económicamente viable.

La digitalización del sistema energético está transformando y modernizando rápidamente el panorama energético. Con el fin de velar por el funcionamiento eficiente de los edificios, la nueva Directiva se atiene a los objetivos del mercado único digital y la Unión de la Energía. Como parte de la concepción de los futuros edificios inteligentes se fomentan el uso de tecnologías inteligentes y la integración de las energías renovables para ajustar y reducir el consumo de energía.

 

Fuente: tecnología.elderecho.com