La CE considera el BIM fundamental para que la construcción “gane en competitividad, eficiencia y productividad”

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El informe subraya el carácter de impulsor clave que tiene la construcción en la economía y recoge datos como que el sector en la Unión Europea proporcionaba 18 millones de puestos de trabajo y contribuye casi al 9% del producto interior bruto (datos de 2016). Pese a esta posición, se destaca que el sector sigue encontrándose con dificultades para afrontar desafíos como la competitividad, la escasez de mano de obra, la eficiencia de recursos y, sobre todo, la productividad. Gran parte de estas dificultades podrían soslayarse a través de la adopción por parte del sector de las innovaciones digitales que mejoraran la productividad y rentabilidad, como es la metodología BIM.

BIM se convierte, así, en la punta de lanza en la adopción gradual de la innovación digital por parte del sector. En el ámbito de la UE el progreso en la implementación de BIM ha sido desigual entre diferentes países, además de detectarse una brecha entre las políticas propuestas y la puesta en marcha de las mismas. El consenso sobre la relevancia de BIM en el sector es claro, pese a las barreras detectadas: interoperabilidad, diferentes requisitos dependiendo de los usuarios, cambios en los procesos de trabajo, aspectos legales, capacitación y creación de nuevos roles y responsabilidades.

El mercado europeo BIM fue valorado en 2016 en 1,8 billones de euros. Con una previsión de crecimiento del 13%, alcanzaría en el año 2023 los 2,1 billones, apoyado fundamentalmente en el desarrollo integrado urbano (incremento de las infraestructuras públicas que implican proyectos de gran tamaño, tendencias Smart Cities y Green Building) y las políticas e iniciativas gubernamentales.

Barreras para implantar la metodología BIM

Pese a todo, y según recoge el informe de la Comisión Europea, la utilización de BIM por parte de los diferentes agentes intervinientes en la industria sigue siendo limitado, en primer lugar, porque su uso está fragmentado en la cadena de valor, priorizándose en las fases de diseño y construcción, frente a la de operaciones y mantenimiento.

En segundo lugar, porque la estructura del mercado y el tamaño de las empresas son factores limitantes: las grandes empresas cuentan con mayores recursos, económicos y humanos, para la implementación; tienen mayores posibilidades de trabajar en proyectos complejos que requieren mayores esfuerzos de coordinación (recordemos que la mejora en la coordinación es una de las principales ventajas de BIM) y es más probable que se les solicite a las grandes empresas requerimientos BIM. Y por último, la falta de concienciación sobre los beneficios de la metodología BIM por parte de los promotores y propietarios de los proyectos.

Conclusiones y recomendaciones para fomentar la implantación de BIM

Entre las conclusiones y recomendaciones que recoge el informe, destaca, como ya se ha mencionado, el papel crucial que deben desempeñar las administraciones públicas en el inicio de los procesos de implantación BIM, facilitando y estimulando las iniciativas de la industria, para asegurarse su participación. Asimismo, subraya que las iniciativas de la administración deben ser exhaustivas, incluyendo contratación pública, formación, desarrollo y estandarización.

Asimismo, el informe insiste en la importancia de que las diferentes administraciones y agentes del sector trabajen conjuntamente en las medidas y acciones que se quieran llevar a cabo, y en la estrecha colaboración y coordinación de los sectores público y privado.

Sobre la formación, además de considerarse “una inversión clave a la hora de abordar un proceso de implementación de la metodología BIM”, se detalla que “no es sólo un problema técnico: no se trata solo de capacitar a los trabajadores para usar el software BIM, sino también de cambiar los métodos de trabajo y el proceso en una empresa. La formación BIM debe plantearse, por tanto, desde la gestión del cambio”.

Fuente: fundacionlaboral