La termografía como herramienta de prevención contra incendios

625

La termografía infrarroja puede entenderse como una herramienta más para la prevención en materia de incendios. Mediante la inspección de las instalaciones eléctricas no solo comprobaremos el correcto funcionamiento y equilibrado de los diferentes componentes de la instalación (armarios eléctricos, cables, conexiones, bandejas portacables, disyuntores, contactores, motores, etc), sino que detectaremos puntos calientes que puedan dar origen a un incendio o incidente no deseado. Si además tenemos en cuenta que el 80% de los conatos de incendio en comercios e industrias se producen por fallos en las instalaciones eléctricas, parece lógico focalizar parte de los esfuerzos en este origen.

Algunas compañías aseguradoras solicitan a sus clientes la realización de inspecciones termográficas de las instalaciones eléctricas (esta práctica está ampliamente extendida en otros países europeos), ya que estas proporcionan información real de su estado y aseguran el control de todos los cuadros y equipos eléctricos. Al ser necesaria la apertura de las puertas y retirada de los elementos de protección como metacrilatos, plásticos, etc, para poder realizar la inspección termográfica, esto implica como mínimo una inspección visual de todos y cada uno de los cuadros eléctricos, lo que ya de por sí es un buen paso para el chequeo del estado de los mismos.

Con todo esto, muchas empresas establecen la termografía como una rutina más de su plan de mantenimiento, ya que los beneficios son múltiples y el coste mínimo comparado con la posibilidad de un conato de incendio o una parada de planta no programada, por no hablar de la repercusión de un incidente de estas características en edificios de pública concurrencia.

Soluciones de fabricantes.

En el mercado existen diferentes soluciones que permiten integrar la termografía en sistemas de detección de incendios, una de ellas es la de la empresa alemana Mobotix, empresa especializada en cámaras de video-vigilancia, que dispone en su amplio catálogo de cámaras térmicas.

Para evitar que se produzcan incendios, y accidentes típicos de instalaciones, las cámaras térmicas de Mobotix permiten vigilar la temperatura general de las zonas de cobertura. Además, gracias a la tecnología de sensores térmicos y de radiometría térmica, estos sistemas de vídeo desencadenan eventos automáticamente dentro de un rango de temperatura de -40 a 550ºC. Por ello, esta tecnología es ideal para la generación automática de alarmas si se sobrepasan determinados límites o rangos de temperatura, desempeñando un papel decisivo a la hora de detectar fuentes de calor o de fuego.

 

Fuente: Casadomo